
-¿Es que esa buscona traidora no te lo ha explicado...? Si regreso a ti, todo volverá a ser como antes. Haré que olvides este momento, seré otra vez el recuerdo de Beatriz. Podrás llorarme y soñarme. ¿No crees que es mejor eso que quedarte solo? Si me aceptas de nuevo, volverás a creer en Beatriz. Si me expulsas, la perderás para siempre. Es tu desición. Tú mismo lo dijiste. Si regreso contigo, volveré a ser una hermosa mentira. De lo contrario, solo seré una verdad repugnante. Y voy a decirte lo que prefieres, Salomón. Eres poeta, y los poetas siempre habéis optado por la mentira cuando es más bella que la verdad... Acéptame, y volverás a estar enamorado. Acéptame y Beatriz será tu ángel: te sonreirá en los sueños, te hablará desde el recuerdo, otorgará un sentido a tu dolor, una esperanza a tu vida. Los hombres desean vivir engañados. Acéptame, Salomón Rulfo, tú que eres poeta.
La dama número trece - José Carlos Somoza.
